Algunos síntomas están apareciendo de la profundización de la crisis en el sector real y en el sector bancario. Estados Unidos ha aplicado medidas antidumping a China y México desde 2009 en el sector de tubería de cobre argumentando que le hacen competencia desleal a sus empresas. El arancel compensatorio es de 32.27% lo que está llevando a la quiebra a las fabricas mexicanas en ese rubro. México pide que no se le mezcle con China y se le trate aparte por ser miembro del TLCAN, pero Estados Unidos tiene un solo caso de antidumping. El arancel es equivalente a la devaluación de dólar contra todas las monedas importantes del mundo menos el reminbi en la década del 2000, lo que indica que la presión cambiaria hacia China tiene como contraparte los aranceles que ahora están centrados en la industria metalúrgica pero podrían extenderse a otros sectores. Lo importante es que si Estados Unidos le puede abrir un caso de antidumping a un país que es su socio del TLCAN, es capaz de hacérselo a cualquiera. En América latina la única moneda que tiene tipo de cambio real estable con el dólar en la década es el peso argentino. Los demás se han revaluado 30% menos el Bolívar. El libre comercio, instrumento de publicidad en general para el G7, ahora está tornándose aún menos libre protegiendo no solo a su agricultura y su banca, sino a su industria pesada, no sólo a la automotriz. SEGUIR LEYENDO
Editor del Norte


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