Mi especialidad es la ciencia, no la política, pero realicé cursos de ciencias políticas en este país (EEUU) al que vine a parar por un problema personal mucho antes de que apareciera el terrorismo en el Perú. Los cursos nos presentaron un cuadro político global tan nauseante (para la mayoría) que decidí graduarme más bien en ciencias dietéticas, ecología y estudios de salud. En el mundo propagandístico una de las reglas es jugar con las pasiones. Es obvio que el “terrorismo” cause pasión, pánico, terror, pero esto no debe cegar pues por “pasiones se mata”. Es muy legítimo el miedo de haber sido víctima del terrorismo, pero la realidad es que se combatió con terrorismo. Y es aún más pecaminoso cuando esto se convierte en una excusa…(…) CONTINUA LEYENDO…


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