¿Cuál es el modelo económico actual en el Perú?

26 11 2011

Por Lucio Agustín Torres *

A la pregunta de un amable lector de nuestro blog, pidiéndonos comentarios sobre el modelo económico actual del Perú, y dados los acontecimientos mineros y socio-ambientales hoy en el departamento de Cajamarca, específicamente sobre el proyecto Conga, intentaremos responder a esta interrogante. A su vez; este tema desprende otras interrogantes, que en su momento el actual Presidente Humala hizo suyas, como candidato de Gana Perú (1 ) cuyo respaldo mayoritario electoral lo llevo a la presidencia de la Republica, donde ha cumplido más de cien días de gobierno, con la idea de cambio y por la gran transformación. En el Perú, Durante los últimos cincuenta años ocurrieron tres hechos importantes en el crecimiento y desarrollo económico del País. En primer Lugar, un proceso de sustitución de importaciones que formalmente se inició Con la ley de industrialización de 1959 y se agotó en menos de veinte años. En Segundo lugar, la crisis de este proceso y el derrumbe del producto bruto interno Per cápita durante el primer gobierno de Alan García (1985-1990) hasta los niveles Registrados en los años 1959-1960. Y, en tercer lugar, la restauración del modelo Primario exportador con la aplicación de políticas y reformas neoliberales desde Los primeros años de la década de los noventa. Con la restauración de este modelo Neoliberal, el producto bruto interno per cápita volvió a aumentar hasta alcanzar Su nivel registrado en 1975 recién en el 2006. La crisis internacional del año 2008, La más profunda de los últimos setenta años, ha impactado en este modelo hasta Cuestionar su sostenibilidad o anunciar su agotamiento, tal como la crisis internacional de los años setenta y la crisis de la deuda de 1982 cuestionaron la sostenibilidad del modelo de industrialización sustitutiva de importaciones o anunciaron Su agotamiento. (2)
Sin embargo, sería iluso de nuestra parte, el creer que en cien días de nuevo gobierno ha cambiado en algo – un modelo respaldado por tres sucesivos gobiernos (Fujimori, Toledo, García) donde nos hicieron creer, que el peruano no tiene capacidad de crear valor agregado a sus productos naturales – era más fácil abrir las puertas a la inversión de grandes capitales , para extraer materia Prima, no importando algunas veces los tremendos perjuicios medioambientales y por ende la salud de las comunidades que ahí existen en las zonas de extracción minera (caso La Oroya ) .
Pero vayamos al grano sobre conga, uno de 280 conflictos sociales a la espera de ser resuelto: En el 2005 Minera. Yanacocha producía un poco más de 3.3 millones de onzas finas de oro, que al 2008 disminuyó dramáticamente pasando a 1.8 millones, para luego alcanzar 1.4 millones de onzas en el 2010. Es decir, entre el 2005 al 2010 la producción ha disminuido en un 55%, es decir más de la mitad. De allí, el interés de Newmont y Minera. Buenaventura en el desarrollo de Minas Conga para compensar los menores ingresos y utilidades que no se están percibiendo a pesar de los astronómicos precios del oro.
Como resulta lógico el interés de la empresa es maximizar las utilidades, valorizar el capital, obtener una mayor rentabilidad privada para sus accionistas. En este juego, cabe preguntarse si el Estado ha valorizado los costos y beneficios de la explotación de las reservas de Minas Conga. Pues la información que se conoce sobre regalías e impuesto a la renta que generaría el proyecto al fisco sería un promedio anual de US$ 172 millones de dólares en los 17 años de duración del proyecto. Un estimado de 2,230 millones entre regalías y canon en la vida útil.
Lamentablemente esta información es de la propia empresa y no de los estudios económicos que tendría que haber realizado el propio Estado, a través de sus ministerios de economía y finanzas, energía y minas y del medio ambiente. Esta debilidad de la supervisión y fiscalización de parte del Estado le resta capacidad negociadora ante la propia empresa y ante la propia población campesina, en la misma línea de la torpeza del ministro de energía y minas de viajar en el avión privado de la empresa.
Por ello, se regresa a la pregunta inicial sobre la valorización económica y social de los recursos naturales. Además la pésima imagen y los antecedentes negativos desde los pasivos ambientales a tragedias como la de Choropampa, Combayo, Cerro Quilish; con la presencia abusiva y prepotente de Minera Yanacocha en Cajamarca, comprando tiempo y autoridades, irrumpiendo la vida tradicional del departamento, con externalidades negativas, producto de la cercanía de la actividad minera con la capital (altos precios de alquileres, violencia urbana, agitada vida nocturna, etc.)
Es más, resulta contradictoria la existencia de la riqueza natural y la pobreza social. Solo como información ilustrativa se puede señalar que el departamento de Cajamarca ocupa el puesto número 20 de los 25 departamentos (incluyendo la provincia constitucional del Callao), en la estimación del Índice de Desarrollo Humano (IDH), el indicador más completo para medir la pobreza, y también tiene el triste privilegio ser el departamento con menor cobertura eléctrica. Solamente el ingreso per cápita promedio en la provincia de Celendín es de 157 nuevos soles al mes, un poco menos de dos dólares diarios que podrían elevarse con los ingresos directos e indirectos que generaría el proyecto Minas Conga. Por ello, cabe preguntarse en el caso de la postergación del proyecto de Minas Conga, de Tía María, de la ampliación en la capacidad de planta de Southern Perú Copper y otros proyectos mineros: ¿Dónde está el interés público? Es posible el desenvolvimiento de la actividad minera, de un modelo primario exportador, con un pobre valor de retorno y altos costos ambientales. Esta cuestión es la que debiera estar en debate. (3) Es decir; los problemas estructurales siguen intocados; es la otra cara de la permanencia de los intereses oligárquicos de una coalición sociopolítica que usufructuó del poder afectando a la inmensa mayoría de la población. ¿Cuáles son estos problemas? En primer lugar, las difíciles condiciones en las que vive la mayoría de la población, condiciones que son peores que las que prevalecieron en los años sesenta y setenta. No hay suficientes oportunidades de empleo. La situación social está caracterizada por la permanencia de altos porcentajes de subempleo, informalidad y pobreza. El 77.1% de la población económicamente activa (PEA) del 2008, que asciende a 14.7 millones, trabaja en empresas de 1 a 10 trabajadores y percibe un ingreso mensual promedio de aproximadamente 600 soles. Las oportunidades de empleo y los niveles de ingresos son insuficientes. En segundo lugar, el estilo de crecimiento produce y reproduce, simultáneamente, una estructura productiva primario exportadora y terciarizada, por un lado, y pobreza, subempleo y bajos niveles de ingreso, por otro. Este estilo de crecimiento enfrenta límites que le impiden auto sostenerse. Por lo tanto, se trata de un problema asociado a la tendencia de largo plazo de la economía y a la naturaleza de sus ciclos. Los ciclos no son independientes del estilo de crecimiento. El porcentaje de la PEA dedicada a las actividades terciarias o de servicios aumentó de 66.0% en 1991 a 72.0% en el 2008. El conjunto de estas actividades genera el 61% del PBI. Finalmente, el tercer problema es el de la falta de articulación sectorial y la ausencia de creación de mercados internos. El aparato productivo es básicamente especializado en exportaciones primarias como hace sesenta años. No hay conexión entre la economía, la geografía y demografía del país. Tampoco hay una relación fuerte entre la agricultura, la minería y la industria. Ni la industrialización sustitutiva ni las políticas de mercado libre modificaron el atraso tecnológico de la agricultura; tampoco eliminaron la marginación y estado de pobreza de la población campesina. Se puede decir que la desarticulación sectorial y la no incorporación al desarrollo de las regiones de la selva y sierra del país explica por qué
no se crearon mercados internos, es decir, una economía nacional de mercado. En suma, la economía peruana no tiene capacidad de auto expandirse y modernizarse, su aparato productivo es estructuralmente limitado porque está dominado por un sector primario exportador y un sector terciario con bajos niveles de productividad e ingresos, pero además es una economía sectorialmente desarticulada y espacialmente concentrada. La crisis internacional actual es similar a la crisis de los años 1929-1933 por sus efectos en la modificación de la relación Estado-mercado de las economías del centro y la periferia. Ya no habrá salida fácil para la continuación del modelo exportador neoliberal peruano. En el marco de esta crisis y, dada la mayor conciencia democrática de la población, más temprano que tarde, la población peruana encontrará el camino intermedio al neoliberalismo e intervencionismo estatal extremos, definiendo una nueva estrategia que concilie el papel del mercado y el papel regulador del Estado en el proceso de asignación de recursos y de creación de capacidad productiva industrial. Esta estrategia no puede ser otra que lograr el desarrollo mediante una nueva industrialización basada en la construcción de una economía nacional de mercado. Y será también la estrategia de la construcción definitiva de nación y de un nuevo Estado como instancia integradora y suprema de todo el pueblo. (4)
Para terminar Presidente Humala con todo respeto, estas fueron sus palabras cuando visito Cajamarca 2011 : “¿Qué es más importante, el agua o el oro? Llamamos a la gente a no vender sus recursos, a proteger especialmente el agua de las lagunas y colchones acuíferos ubicados en las cabeceras de cuencas. “Ustedes no toman oro, no comen oro, pero nosotros tomamos agua, nuestras criaturas toman agua, nuestro ganado toma agua y de ahí salen las leches, salen los quesos, sale la riqueza, al agricultura necesita el agua…”, “…Yo me comprometo a respetar la voluntad de Bambamarca, de Hualgayoc, con respecto a la minería. Se va a respetar las actividades de la agricultura, la ganadería. El agua para los peruanos…”. Cumpla su palabra.-
Notas
1-http://www.youtube.com/user/lagustorres?feature=mhee#p/f/6/LqRlp1jJuP8
2-La economía peruana del último medio siglo: ensayos de interpretación –PUCP Félix Jiménez- 2010
3-Yanacocha necesita de Conga y el Perú también, Jorge Manco Zaconetti.
4-La economía peruana del último medio siglo: ensayos de interpretación – PUCP Félix Jiménez – 2010

 

 

Director Grupo Editor del Norte





El Poder Económico mundial

29 10 2011

 

Por Lucio Agustín Torres *

 

Mientras van aumentando las protestas a nivel mundial contra el excesivo poder financiero y corporativo de empresas monopólicas y oligopólicas que han tomado por asalto todos los sectores productivos de la economía mundial y cuyo resultado es la brutal crisis económica y social que vive la humanidad. El poder económico mundial se re-agrupa, concentrándose en todos los sectores de la vida humana. Un análisis que combinó matemáticas y datos, realizado por especialistas de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (ETH), en Suiza, sobre 43.000 corporaciones transnacionales (CT) ha revelado que un relativamente pequeño grupo de organizaciones, principalmente bancos, cuentan con un poder desproporcionado sobre la economía global. Ha revelado que existe un conjunto de 1.318 corporaciones –casi todas instituciones financieras- que dominan la economía global.
La idea generalizada es que el “éxito” de estos gigantes se debe a la eficiencia y alta competitividad del libre mercado. La concentración del poder económico mundial en las empresas y los bancos de Estados Unidos y, en menor medida, de la Unión Europea no significa que los mercados mundiales son competitivos, sino que en buena medida son definidos por los monopolios de ambos poderes que los dominan. Los flujos financieros, farmacéuticos, software y de seguros los determinan las 10 empresas líderes de origen estadounidense y europeo. Los mercados mundiales se en-cuentran divididos entre 238 empresas y bancos estadunidenses y 153 europeos por ejemplo.
James Petras, sociólogo estadounidense en el 2002 escribió: “Las implicaciones de esta concentración del poder son relevantes. Ningún país del denominado Tercer Mundo puede darse el lujo e «liberalizar» sus mercados, ya que Europa y Estados Unidos se lo impiden debido al control que logran ejercer con la superioridad y concentración de sus recursos. Así pues, es falso el argumento liberal según el cual el libre comercio aumentará los niveles de «competitividad» de las economías en vías de desarrollo.

En segundo lugar, la concentración del poder no es meramente producto de la eficiencia, la gestión y el knowhow, sino que es resultado directo de las políticas estatales de Estados Unidos y Europa. Por ejemplo, el Congreso de Estados Unidos acaba de aprobar (mayo 2002) un monto de 182.28 mil millones de dólares para subsidiar la agricultura estadunidense durante la próxima década, en contradicción con las propuestas de «libre comercio» que Washington tanto gusta defender. Las implicaciones para los tomadores de decisiones en el Tercer Mundo son claras: deben proteger y subsidiar a sus productores privados o públicos para compartir el pastel de los mercados, dentro y fuera de sus países, tal como los poderes imperiales lo hacen”.
Casi 48 por ciento de las empresas y bancos más importantes del mundo son de Estados Unidos y 30 por ciento son de la Unión Europea; solamente 10 por ciento pertenece a Japón. En otras palabras, casi 90 por ciento de las corporaciones más grandes que dominan los sectores de la industria, los bancos y el comercio son estadunidenses, europeas y japonesas. El poder económico se concentra en estas tres unidades económicas geográficas, y no en conceptos vacíos como «imperio» sin imperialismo o corporaciones multinacionales «sin territorio». Dentro de este sistema el poder económico imperial de Estados Unidos sigue siendo dominante. Esto resulta claro si examinamos de cerca los sectores económicos clave. Cinco de los 10 bancos principales son estadounidenses, así como seis de las 10 empresas farmacéuticas y biotecnológicas, cuatro de las 10 compañías de gas y petróleo más importantes, nueve de las 10 compañías líderes de seguros y nueve de las 10 principales empresas generales de comercio al por menor. El sector de las aseguradoras es el único en el que la Unión Europea se lleva la mejor parte del pastel con respecto a Estados Unidos (por un margen de cinco a cuatro). El poder imperial estadounidense está diversificado a lo largo de varios sectores económicos, pero particularmente la fuerza dominante la tienen en las finanzas, la industria farmacéutica y biotecnológica, de la información y el software, y el comercio al por menor. Dicho de otra forma, las gigantescas compañías estadunidenses poseen una red poderosa que controla los sectores de la «nueva economía», las finanzas y el comercio. La concentración del poder económico de Estados Unidos se hace más evidente si se consideran las 10 principales empresas del mundo: 90 por ciento son de origen estadounidense; de las 25 principales, 72 por ciento son propiedad de Estados Unidos; de las 50 más importantes, 70 por ciento son de ese país, y de las cien líderes, 57 por ciento también. África y América Latina brillan por su ausencia en la lista. Y los llamados «tigres asiáticos» cuentan con tres empresas en la lista de las 500 más grandes, esto es, contribuyen con menos de uno por ciento.

Tuvo que pasar mucho tiempo para que los ciudadanos del mundo se animen a señalar de dónde vienen los males contemporáneos: de Wall Street. ¿Qué es, en realidad, Wall Street? Es la codicia, más la barbarie, más la técnica, más el dinero. En el momento en que escribo estas líneas llegan a diez millones las firmas reunidas por la campaña planetaria que opera por Internet, y ya son decenas de miles los manifestantes. Se ha pasado de la web a las calles. Somos millones los indignados, sin embargo se debe pasar de la indignación a la alternativa. Como reza el adagio popular: “No hay mal que dure un siglo, ni cuerpo que lo resista”.
Director del Grupo Editor del Norte *





El ojo del Huracan se encuentra instalado en Wall Street.

5 09 2011

Lucio Agustín Torres *

Cuando en 2000 explotó la burbuja puntocom, pocos podían prever que las medidas que se tomaron para paliar la crisis darían lugar a otra burbuja todavía peor: la del crédito. La abundante liquidez, fruto de un entorno de tipos de interés en mínimos (en EEUU estuvieron en el 1% durante 12 meses, mientras que en la eurozona se colocaron en el 2%), facilitó a muchos hogares y empresas un endeudamiento barato. Esta situación se hizo insostenible en 2007. En el verano de ese año estalló la crisis crediticia o subprime, con la que todavía batallan los mercados. A diferencia de la burbuja puntocom, la crisis crediticia no se ha limitado únicamente a las bolsas, sino que ha tenido (y tiene) un impacto enorme en la economía real. Como en 2000, los gobiernos y las instituciones aprobaron toda una batería de medidas y estímulos para frenar la crisis. Y, como entonces, ello ha llevado a una situación en la que se podrían originar nuevas burbujas. (La deuda soberana, las materias primas, los países emergentes y las energías renovables). Y, como si de una tela de araña se tratase, todas las burbujas están interrelacionadas. Una burbuja se origina cuando el precio de un activo registra fuertes subidas no acordes con su valoración razonable, el oro; actualmente, por citar un ejemplo.
Nadie puede negar que en el centro de la crisis global que hoy vive el mundo se encuentra la (des)regulación de los mercados financieros. Bancos de inversión, fondos de cobertura y otros jugadores globales se la pasan timbeando con “posiciones de mercado” que usan como fichas, apostando a futuro la baja o alza de los commodities, lo que afecta los bolsillos de la población mundial.
Siempre que se refieren a precios, nos dicen que éstos se fijan por la ley de la oferta y la demanda en una especie de sabiduría del modelo de libre mercado, lo cierto es que cada vez menos cosas, definen los términos de intercambio del acero, el azúcar, el
cobre, el oro, la plata, los alimentos y otras mercancías. Su compra-venta se negocia en una especie de gran sala de casino mundial, “mercados de commodities”, que siguen en expansión a pesar de la crisis económica que enfrentan los hasta hace poco llamados países ricos, pero hoy altamente endeudados. Estos mercados, haciendo uso de determinadas reglas pactadas para el efecto, se prestan de manera idónea para la especulación de quien sólo ve la manera más fácil de acumular todo el capital posible.
Realmente parece un juego de póker. Los “inversores” -o mejor dicho, especuladores-, partiendo de variables reales en los stocks de las mercancías que están en juego, empiezan a hacer apuestas sobre cómo estas variables van a influir en los precios futuros ,y sin necesidad de mostrar las cartas, pueden reemplazar el azar por especulación pura al mismo tiempo que también afectan los precios hoy. Pues cualquiera que haya estudiado contabilidad (I), sabe que los precios responden, además de al stock, al costo de reposición del bien y si la apuesta que gana, en el lugar donde se fijan los precios a futuro, es al alza, los precios subirán hoy. O al revés, si es a la baja, generando mucho dinero a quien se mueve mejor en la fluctuación de precios, o mejor aún dirigiéndola. Siempre ganan porque las fichas no son las mercancías, objeto de la especulación, sino que lo que se transa son posiciones de mercado, una especie de cuotas representativas relacionadas con la variación de los precios. Y las ganancias con esta movida son mayores en muchos casos que las que se obtienen con la propia dinámica de la economía real. De ahí las burbujas que, al explotar, iban anunciando el inicio de la crisis global.
El Banco Mundial lo reconoce Según un reciente documento de la Red Latinoamericana sobre Deuda, Desarrollo y Derechos, sostiene que “las actividades de inversionistas financieros pudieran haber contribuido a las alzas de los precios también”. Tradicionalmente, aseguradores y especuladores han sido los principales jugadores en los mercados de futuros, pero en los últimos años, los fondos de inversión han devenido importantes jugadores también. Estos fondos pudieron haber influenciado indirectamente los precios de los commodities. Mientras tales compras no crean una real demanda por commodities, ellas podrían haber influenciado los precios, porque estos fondos son grandes comparados con sus contrapartes en el mercado físico y porque ellos se han expandido rápidamente”. En otras palabras, el juego de Monopolio de nuestros hijos – queda chico, en la vida real; la vida y supervivencia de la gran mayoría de la población mundial, se encuentra atada a los designios e intereses de grandes corporaciones, todos los sectores de la economía mundial vinculadas al capital financiero, representados directa o indirectamente en Wall Street.
Sin embargo, después de la primera etapa de la crisis global (crisis financiera 2007-2008), se produce un desplome de la economía mundial porque la explosión de la burbuja inmobiliaria, la caída a pique de las bolsas, la quiebra de bancos de inversión como Lehman Brothers, y el peligro de quiebra de otros, produjeron un credit crunch
(contracción del crédito) que afectó el comercio. Luego devino un enorme rescate financiero por parte de los Estados de aquellos grandes jugadores del sistema que se quedaron con la bomba de las hipotecas infladas en las manos y que, hoy por hoy, en muchos casos, han devuelto el monto del rescate debido a nuevos juegos en el póker mundial que sólo estuvo parado algunos meses. Y he aquí una de las mayores trampas que se montaron en la discusión sobre la crisis global. Me refiero a que luego del terremoto financiero, los especuladores volvieron a apostar con metales preciosos (oro y plata), cobre, aluminio, acero, alimentos y azúcar, y volvieron a generarse niveles de ganancias parecidos a los anteriores a la crisis. Y ese indicador sirvió para decir que estábamos saliendo del hoyo, mientras las crisis fiscal, de empleo y bancaria se desarrollaban en Europa, Japón, Estados Unidos y otros países y regiones, y duran hasta hoy.
AL RESCATE DE WALL STREET
La atención de la opinión pública internacional está centrada en el acuerdo pírrico firmado entre Barack Obama y el Congreso mediante el cual el presidente se compromete a aplicar un duro programa de ajuste fiscal, centrado en el recorte de gastos sociales (salud, educación, alimentación) e infraestructura por 2.5 billones de dólares (2.500.000 millones de dólares) pero preservando, como lo exige el Tea Party, el nivel actual del gasto militar y su eventual expansión. A cambio de esto, la Casa Blanca recibió la autorización para elevar el endeudamiento de Estados Unidos hasta 16.4 billones de dólares (es decir, 16.400.000 millones de dólares), cifra superior en unos dos billones al PIB de ese país. Con esto se espera –confiando en la “magia de los mercados”- superar la crisis de la deuda pública y reactivar la languideciente economía norteamericana. Esta receta ya fue implementada a sangre y fuego en América Latina y no funcionó; y tampoco lo hizo en la convulsionada Europa de estos días. Con este acuerdo lo único seguro será el agravamiento de la crisis y, de su mano, la acentuación de la belicosidad norteamericana en el escenario mundial.
El 21 de julio pasado se conoció el resultado de la auditoría integral realizada por la Oficina Gubernamental de Rendición de Cuentas (Government Accountability Office, GAO por su sigla en inglés) en la Reserva Federal (Fed), el banco central de los Estados Unidos, la primera que se practica a dicha institución desde que fuera creada en 1913.
Los resultados son pasmosos: en un plazo de poco más de dos años y medio, entre el 1º de Diciembre del 2007 y el 21 de Julio de 2010, la Fed. otorgó préstamos secretos a grandes corporaciones y empresas del sector financiero por valor de 16 billones de dólares, una cifra mayor que el PIB de los Estados Unidos que en el año 2010 fue de 14.5 billones de dólares y más elevada que la suma de los presupuestos del gobierno federal durante los últimos cuatro años. No sólo esto: la auditoría reveló también que
659 millones de dólares fueron abonados a algunas de las instituciones financieras beneficiadas arbitrariamente por este programa para que administrasen el multimillonario salva taje de bancos y corporaciones dispuesto como mecanismo de “salida” de la nueva crisis general del capitalismo. De ese gigantesco total unos 3 billones fueron destinados a socorrer a grandes empresas y entidades financieras en Europa y Asia. El resto fue orientado al rescate de corporaciones estadounidenses, encabezadas por el Citibank, el Morgan Stanley, Merrill Lynch y el Bank of America, entre las más importantes. Todo esto mientras la crisis profundizaba hasta niveles desconocidos la desigualdad económica dentro de la población estadounidense a la vez que hundía a crecientes sectores sociales en la pobreza y la vulnerabilidad social. Por supuesto, esta información apenas si mereció un espacio completamente marginal en la prensa financiera, tanto la internacional como la norteamericana, o en los grandes medios de comunicación de Estados Unidos.
Después de ver los estragos ocasionados por Irene, muerte, destrucción y pérdidas económicas, este fenómeno natural no se compara con la debacle a escala mundial, ocurrida en la economía americana, donde el ojo del huracán se encuentra en Wall Street, sin duda.
A continuación Transcribimos algunos párrafos más destacados de la declaración emitida por la auditoria de GAO :
21 de julio, 2011.
“La primera auditoría integral de la Reserva Federal descubrió nuevos asombrosos detalles acerca de cómo los Estados Unidos suministraron la friolera de 16 billones de dólares (16.000.000 de millones) en préstamos secretos para rescatar bancos y empresas estadounidenses y extranjeras durante la peor crisis económica desde la Gran Depresión. Una enmienda propuesta por el Senador Bernie Sanders a la ley de reforma de Wall Street -aprobada hace exactamente un año atrás esta semana- había ordenado a la Oficina Gubernamental de Rendición de Cuentas (Government Accountability Office) llevar a cabo ese examen. “Como resultado de esta auditoría ahora sabemos que la Reserva Federal suministró más de 16 billones de dólares en asistencia financiera total a algunas de las más grandes corporaciones e instituciones financieras en los Estados Unidos y el resto del mundo”, dijo Sanders. “Esto es un clarísimo caso de socialismo para los ricos y descarnado individualismo tipo „sálvate como puedas‟ para los demás.”
Aclaración: la Government Accountability Office (GAO) es una agencia independiente y no partidaria que trabaja para el Congreso de los Estados Unidos. La misión de la GAO es investigar la forma en que el gobierno federal dispone de los dólares de los contribuyentes. El jefe de la GAO es el Contralor General de los Estados Unidos, y es designado por un período de 15 años por el Presidente a partir de una lista de candidatos elaborada por el Congreso. El jefe actual de la GAO es Gene L. Dodaro, quien había sido nominado por el Presidente Barack Obama en septiembre de 2010 y confirmado en su cargo en diciembre de ese mismo año al ser confirmado en su puesto por el Senado.
Entre otras cosas la auditoría estableció que la Reserva Federal “carece de un sistema suficientemente exhaustivo para tratar casos de conflictos de interés, a pesar de que existen serios riesgos de abusos en este sentido. De hecho, según esta auditoría la Reserva Federal emitió dispensas de conflicto de interés a favor de empleados y contratistas privados a fin de que pudieran mantener sus inversiones en las mismas corporaciones e instituciones financieras que recibían préstamos de emergencia.”
“Por ejemplo, el CEO de JP Morgan Chase cumplía funciones en el Directorio de la Reserva Federal de Nueva York mientras su banco recibía más de 390.000 millones de dólares en ayuda financiera por parte de la Reserva Federal. Además, JP Morgan Chase actuaba como uno de los bancos de compensación para los programas de préstamos de emergencia de la Fed.”
“Otro hallazgo perturbador de la GAO es el que refiere que el 19 de Septiembre del 2008 el señor William Dudley, presidente de la Reserva Federal de Nueva York, recibió una dispensa para permitirle conservar sus inversiones en AIG (American International Group, un líder mundial en el campo de los seguros) y GE (General Electric) mientras estas compañías recibían fondos de rescate.. Una razón por la cual la FED no obligó a Dudley a vender sus acciones, según la auditoría, fue porque tal acción podría haber creado la apariencia de un conflicto de intereses.”
“La investigación también reveló que la Fed tercerizaba a contratistas privados como JP Morgan Chase, Morgan Stanley y Wells Fargo la mayoría de sus programas de préstamos de emergencia. Estas mismas firmas también recibían billones de dólares de la Fed por préstamos concedidos a tasas de interés cercanas al cero.”
Los principales beneficiarios de estos préstamos –concedidos entre el 1º de diciembre de 2007 y el 21 de julio de 2010- son los siguientes:
Citigroup: $2.5 billones ($2,500,000,000,000)
Morgan Stanley: $2.04 billones ($2,040,000,000,000)
Merrill Lynch: $1.949 billones ($1,949,000,000,000)
Bank of America: $1.344 billones ($1,344,000,000,000)
Barclays PLC (United Kingdom): $868 mil millones ($868,000,000,000)
Bear Sterns: $853 mil millones ($853,000,000,000)
Goldman Sachs: $814 mil millones ($814,000,000,000)
Royal Bank of Scotland (UK): $541 mil millones ($541,000,000,000)
JP Morgan Chase: $391 mil millones ($391,000,000,000)
Deutsche Bank (Germany): $354 mil millones ($354,000,000,000)
UBS (Switzerland): $287 mil millones ($287,000,000,000)
Credit Suisse (Switzerland): $262 mil millones ($262,000,000,000)
Lehman Brothers: $183 mil millones ($183,000,000,000)
Bank of Scotland (United Kingdom): $181 mil millones ($181,000,000,000)
BNP Paribas (France): $175 mil millones ($175,000,000,000)
Wells Fargo & Co. $159 mil millones ($159,000,000,000)
Dexia SA (Belgium) ) $159 mil millones ($159,000,000,000)
Wachovia Corporation $142 mil millones ($142,000,000,000)
Dresdner Bank AG (Germany) $135 mil millones ($135,000,000,000)
Societe Generale SA (France) $124 mil millones ($124,000,000,000)
Todos los demás $2,6 billones ($ 2,639,000,000,000)
Total $16.115 billones ($ 16.115.000.000.000)
La versión completa del informe de la GAO puede consultarse en: http://www.gao.gov/new.items/d11696.pdf

Director de Blogs Alternativos en Red *





Palabras del Editor

19 08 2011

El descalabro continua…

Lucio Agustín Torres *
Es difícil y comprensible a la vez, entender a la mayoría de ciudadanos de este País, el  tener que aceptar … la economía de EE.UU. es un descalabro, como lo explica en un artículo reciente Noam Chomsky – Profesor emérito de lingüística y filosofía del Instituto Tecnológico de Massachusetts, en Cambridge, y uno de los mas re-nombrados intelectuales norteamericanos, cuyo título: Estados Unidos en Decadencia. Refleja una realidad dolorosa para millones de ciudadanos de esta nación.
A la caída de un 33% de los bienes inmobiliarios desde su pico el año 2007 (una cifra mayor a la registrada durante la Gran Depresión, que llegó al 31%), se suma el decepcionante dato del empleo. El desempleo en Estados Unidos regresó al 9,3% oficial, mientras el desempleo real (de acuerdo a Shadowstats.com) se ubica en el 22,2%. Uno de cada seis estadounidenses depende de los cupones de alimentos del gobierno. Estados Unidos está en graves problemas. Y ni siquiera el señoreaje del dólar parece salvarlo de esta nueva recaída que para la economía mundial puede ser fatal. Que la mayor economía del planeta, que el único país con el alcance militar global y donde están la mejores universidades a las que acude a estudiar gente de todo el mundo; que el dueño de la divisa internacional y el cultor de la mayor cantidad de documentos de management, marketing, creatividad, liderazgo, ciencia, medicina y autoayuda esté en una crisis de esta envergadura debe dar qué pensar.
Estados Unidos se encuentra viviendo una enorme decadencia que sobrepasa todos sus méritos artísticos, intelectuales y científicos: es la crisis de un consumismo excesivo; una crisis que sólo puede compararse a la decadencia del Imperio Romano por su enajenación y ensimismamiento. El problema es que en este tren de vida Estados Unidos arrastró a toda la economía mundial, que ahora sufre la misma enfermedad y vive el viento en contra de los altos precios del petróleo, del aumento del
precio de los alimentos y de las materias primas y de una enorme crisis de deuda originada justamente en esa etapa del despilfarro y del gran sueño, que ahora se ha convertido en pesadilla y que trata de hacerse ver como el problema más importante.
Luego de que la calificadora de riesgo Standard & Poor’s degradara la deuda pública estadounidense y en medio del continuado desbarranque de todas las bolsas del mundo, los neo keynesianos y premios Nobel de economía Joseph Stiglitz y Paul Krugman, iniciaron una cruzada sosteniendo que el problema no está fundamentalmente en la economía, sino en las “nociones económicas” y en la “extrema derecha”. “La explosión de una burbuja condujo a un estímulo keynesiano masivo que evitó una recesión mucho más profunda, pero también impulsó déficit presupuestarios importantes”, dice Stiglitz (Clarín, 6/8). “El déficit presupuestario de Estados Unidos es, después de todo, principalmente el resultado de la crisis económica que siguió a la crisis financiera de 2008”, dice Krugman (The New York Times, 8/8).
El drama de las economías estadounidense y europea es muy distinto del que aducen ambos académicos. El problema es que las intervenciones estatales más voluminosas de la historia del capitalismo mundial permitieron sólo una débil recuperación de las economías de los países centrales. En el caso de Estados Unidos con más de 3 billones de dólares en rescates que elevó la deuda pública desde el 64,4% del PBI a fines de 2007 a poco más del 100% del PBI actualmente (su nivel más alto desde el fin de la Segunda Guerra Mundial), apenas si logró un nivel de crecimiento que recupere la caída acumulada desde 2008. Tomando el año 2007 como base 100, a finales del año 2009 la economía estadounidense estaba en 96,186 puntos, lo cual implica una caída acumulada del 3,8% (con base en los datos actualizados del Buró de Análisis Económico de Estados Unidos). Si se tiene en cuenta que el PBI creció durante 2010 un 3% y durante los dos primeros trimestres de 2011 alrededor del 0,8%, apenas estaría alcanzando a recuperar la caída.
En los Estados Unidos se respira un aire de decadencia. La extralimitación imperial, la polarización política y una costosa crisis financiera están pesando sobre la economía real. Seguimos pensando que el problema es el desempleo y la desaceleración de la economía, mas allá de cifras y datos macro-económicos, son millones de seres humanos que están sufriendo en carne propia, la ineptitud de quienes tienen a su cargo el manejo de la política económica.
Aunque en el país ya no se destruyen 700.000 empleos por mes como hace un par de años, la creación de nuevos puestos sigue siendo débil (entre 15.000 y 250.000 por mes; un ritmo saludable para bajar el 9.3 por ciento de desempleo debería ser de 300.000 nuevos puestos por mes).
Académicos y destacados investigadores concluyen, Se vienen años de incertidumbre y caos mundial .
La actual rebaja en la calificación de crédito para Estados Unidos no es una sorpresa, es simplemente la constatación de la decadencia del billete verde y de la quiebra Estados Unidos que esta vez no tendrá mecanismos para evitarla. El final de la era post Bretton Woods no hace más que dar cuenta de este declive económico del cual da cuenta el estado actual de toda la economía mundial. El descalabro continua…

Director de Blogs Alternativos en Red *





Palabras del Editor

5 08 2011

 

Incubando el colapso del Sistema.

 

Lucio Agustín Torres *

 

Hay una certeza generalizada entre los especialistas: La no reactivación plena del consumo y la persistencia crónica del desempleo con una tasa del 9,3% complica todas las variables de la recuperación económica de EEUU.
Según The Wall Street Journal, el vocero más influyente del poder financiero de EEUU: La crisis (endeudamiento y baja de recaudación) de los Estados de la Unión, agrava el desempleo (desocupación y recortes salariales) y ya extiende los ajustes (reducción de planes sociales) a todo el territorio de EEUU.
Este proceso de sobreendeudamiento (agregado a la caída de la recaudación por la desaceleración económica) no sólo amenaza la estabilidad económica y la “gobernabilidad” del sistema en EEUU, sino que también (y como ya sucedió con los bancos y empresas privadas) puede hacer colapsar en cadena a los propios Estados de la Unión.
EEUU tiene actualmente un déficit presupuestario de US$1,5 billones. Para hacer frente a él, se ha visto obligado emitir títulos del tesoro, bonos y otros instrumentos financieros.
La deuda pública ascendió a US$14,3 billones en mayo. Cuando Barack Obama asumió la presidencia en enero de 2009, la cifra era de US$10,6 billones. El Congreso votó por elevar el límite del endeudamiento diez veces desde 2001.
Altos funcionarios de la Casa Blanca, como el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, o el secretario del Tesoro, Timothy Geihtner, advirtieron sobre las consecuencias “calamitosas” de que no se eleve ese límite y que el país pueda dejar de pagar sus obligaciones internacionales.
Una recesión económica en EEUU impactaría globalmente en América Latina, China y los países asiáticos que tienen en Estados Unidos al principal comprador de materias primas, productos elaborados y servicios.

Por su entrelazamiento e interdependencia global, hay tres procesos centrales que determinan por estos días el curso de la economía mundial: La crisis fiscal de EEUU, la crisis fiscal de Europa, y la crisis comercial EEUU-China. De esa relación estratégica, depende el equilibrio, o el desequilibrio, del resto de las economías de las áreas periféricas de Asia, África y América Latina.
La UE, en bloque, es la segunda economía mundial, detrás de EEUU.
China, individualmente, ya es, según la mayoría de los analistas, la segunda economía y potencia exportadora mundial detrás de EEUU.
Juntas, esas tres economías centrales (EEUU-UE-China) suman más del 40% del PBI mundial, y están completamente interrelacionadas (son dependientes entre sí) a través del comercio de importación y exportación. Además, China, tiene sus reservas en dólares (US$ 2,3 billones) lo que la ata al destino de la economía norteamericana, para bien o para mal.
Esto significa que: Cualquier desequilibrio en las economías de EEUU (en crisis fiscal) y la UE (en crisis fiscal), impacta directamente en China (en crecimiento pero con problemas potenciales), que arrastra detrás de su expansión económica exportadora al resto de las poderosas economías asiáticas, como Japón, Corea del Sur, Indonesia, India y Taiwán, entre otras (Si se suman estas economías asiáticas a las de EEUU-UE-China, se supera largamente el 70% del PBI mundial).
En el nuevo escenario dominado por la crisis, EEUU no solamente es el primer comprador de productos chinos, sino que además China es el principal acreedor de la primera potencia imperial.
El entrelazamiento financiero y comercial que existen entre ambas economías (la primera y la tercera en el orden mundial capitalista) las convierte casi en hermanas simbióticas: Si se cae China se cae EEUU, y viceversa.
Hoy todos los indicadores importantes sobre el desempeño de la economía mundial indican que la crisis se profundiza. Desde Estados Unidos hasta Europa, pasando por Japón y China, el barómetro anuncia una tormenta que amenaza convertirse en huracán global. Ya llevamos tres años de estancamiento, regresión y desempleo agudo, y los gobiernos de las economías capitalistas desarrolladas han sido incapaces de presentar soluciones para salir del agujero. Lo más grave es que han hecho suyo el sueño del sistema financiero para agravar la crisis y hacerla más duradera.
En Estados Unidos el retroceso pasa por la rendición incondicional de Barack Obama frente a los soñadores y reaccionarios del partido republicano. Frente a la transferencia de cifras astronómicas para los bancos y Wall Street, los republicanos piden recortes en los programas sociales Medicare y Medicaid y Obama acepta el reto. Hasta el sacrosanto seguro social, tan venerable para los demócratas, ha sido ofrendado en bandeja de plata a los cuchilleros de los republicanos. Obama anuncia que se necesita reformar el seguro social para alcanzar la estabilidad que requiere la comunidad de negocios para poder invertir y llevar a la economía estadounidense al crecimiento y la prosperidad. ¿De dónde sacó ese sueño? Las cifras de desempleo en Estados Unidos anunciadas la semana pasada más bien confirman que ese país vive una pesadilla y está muy lejos de haber salido de la crisis.

Obama zozobra en el mismo razonamiento que domina el ideario reaccionario: si damos estabilidad y tranquilidad a los empresarios, las inversiones fluirán por sí solas y todo se arreglará. Es lo que claman los halcones en el Congreso. No importa que su país se vaya a la cloaca de la segunda Gran Depresión.
Si algo ha demostrado los gigantescos paquetes de rescate para el sector financiero es que la actual no es una crisis de liquidez. En realidad, el histérico reclamo de austeridad en Europa y Estados Unidos traduce una visión equivocada de la crisis. Se quiere negar que ésta es una peligrosa crisis estructural de todo el modelo económico neoliberal. Se está incubando el colapso del sistema, aunque se niegue con cara de palo, y algunos idiotas crean todavía “En el País de las oportunidades”.

 

Director de Blogs Alternativos en la Red *





Palabra del Editor

22 07 2011

Los de siempre manejan las llaves del Pais.

 

Lucio Agustín Torres *
A cinco días del cambio de gobierno, semana crucial para la economía peruana, tenemos los nombres de quienes conducirán las carteras de economía y demás sectores del gobierno Gana Perú, alianza política ganadora de las elecciones peruanas (2011-2016).
La necesidad de cambio económico expresada en la elección, el cinco de junio y reflejada a través de encuestas y sondeos de prestigiosas universidades, mayoría de limeños rechaza la política neoliberal de García,eran los titulares de los diarios de la época. La necesidad de cambio, digo… fue; uno de los factores importantes del triunfo de Ollanta Humala.
El Presidente electo ha dicho: “No busco quedar bien con todos, tengo el compromiso de transformar el País”.

No dudamos de la voluntad del presidente, incluso hacemos nuestra, la frase; efectivamente; no se puede quedar bien con todos-menos aun; con personajes representantes de los partidos perdedores. La ratificación de Julio Velarde como presidente del BCR , y la inmediata algarabía por la noticia, desde el terrorista financiero del ministro de economía, pasando por García,y la subida de 4.62 % de la bolsa de valores de lima. Resulta, nada sorprendente, a la luz de las pugnas por ejercer participación, en el nuevo gabinete. La derecha económica a través de sus voceros, representantes de Perú Posible, aliado del partido Nacionalista-Gana Perú, vienen desarrollando, una serie de conversaciones para tratar de ocupar la mayor cantidad de puestos claves en la función del Estado. Cambio, Cambio para que nada cambie. Parece ser la frase del poder económico, jugándose los minutos más importantes, antes del inicio. Si bien la propuesta de Julio Velarde es una señal en torno a la dirección de política monetaria para los próximos años; lo importante es conocer a los otros seis miembros del Directorio. Velarde es uno de siete. De estos seis restantes, tres quedan en potestad del Ejecutivo, lo coherente es que debieran estar economistas que han trabajado en los Lineamientos de Política Económica de Gana Perú. En ese sentido, Oscar Dancourt y Daniel Schydlowsky son reputados economistas que no solo han trabajo en los Lineamientos, sino que incluso ya han sido parte del Directorio del BCRP. Es más, Dancourt ha llegado a ser Presidente del Directorio del BCRP con una muy notable gestión. A ellos se agrega Félix Jiménez quién ha tenido crucial participación en la elaboración de la propuesta de Gana Perú.
Nuevo gobierno… ¿ha cambiado el poder económico?
Durante los gobiernos (Fujimori, Toledo, García) el ministerio de economía y el BCRP ha sido para el poder económico, feudos claves, para manejar los hilos de la economía y mantener sus intereses bajo control, representados por fieles personajes como el flamante ministro de economía , Luis Castilla; allegado a Pedro Pablo Kuczynski, y hace semanas vice-ministro de economía del gobierno saliente, directo responsable del DS012 que frenó el gasto público en momentos en que el alza mundial de los alimentos y la energía aumentaba las presiones inflacionarias a nivel local.Los planes de la derecha al comienzo del nuevo gobierno nacionalista y popular. Es no perder los nexos que la han mantenido gozando de exoneraciones y privilegios durante todo el siglo XX.
No prepararse para contener lo que se viene, sería pecar de ingenuos, creer que con el nombramiento más o menos consensual del Ministro de Economía y del Presidente del Banco Central de Reserva (BCR) van a quedar contentos, sería irresponsable. La conducta de este sector de la derecha peruana, será presionar todo el tiempo. La pregunta es quién tendrá la sartén por el mango.
¿Quién tiene el poder en el Perú? ¿Hasta dónde una alianza congresal con Perú Posible, garantiza la gobernabilidad del país? O, ¿Es que en algún momento ésta puede convertirse en una espada de Damocles, cuando la voluntad concertadora de Gana Perú no sea suficiente a los intereses de algún sector de los grandes empresarios? Por eso y, sin perder de vista las alianzas políticas en el Congreso de la República y en un ánimo concertador y precisamente por ello, hay una tarea importante que debe afrontar Gana Perú y en especial el Partido Nacionalista, esa es reconstruir el tejido social, hecho trizas durante la dictadura de Fujimori y Montesinos y construir y
afirmar el Partido Nacionalista Peruano, con una adecuada política de cuadros sobre todo intermedios.
El costo total de los programas sociales es de un 3,5% del PBI nacional, es decir, unos US$ 5,250 millones anuales. Un enorme reto cuando el ritmo de crecimiento y de gasto cae. Se necesita el apoyo de los cuadros técnicos e intelectuales, de la alianza Gana Perú, ahora en el gobierno.
Recogiendo este reto, Ollanta Humala aludiendo a la derecha que tuvo en sus manos los resortes del poder durante muchos años y que hoy aún aspira a perpetuar el neo liberalismo, dijo: “ellos están defendiendo un viejo esquema, aferrándose a un modelo económico que en veinticinco años no ha sido capaz de resolver los desafíos que nos impone el desarrollo nacional y los problemas que genera la pobreza. Están empeñados en replicar el siglo XX en el siglo XXI mediante un modelo económico del pasado y una visión colonial del Perú”.
¿Sera que los personajes neoliberales integrantes del nuevo gobierno, han cambiado de piel?
Esta historia comienza a rodar el 28 de julio.
Director de Blogs Alternativos en Red *








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