Todos tenemos la sensación de vivir en un mundo con el cual no nos sentimos realmente conformes, un mundo donde constatamos crecientes inequidades, desconcierto, angustias frente al futuro, y con cierta sensación de impotencia muchas veces respecto de qué podemos hacer, quiénes somos nosotros, qué poder tenemos para poder cambiar las cosas.
Todos los que están aquí tienen muchos ejemplos de lo que no les gusta en el mundo actual. De manera que yo quisiera comenzar por plantearles cómo me gustaría a mí que fueran las cosas, cómo me gustaría a mí que fuera la economía, cómo me gustaría a mí que se la aplicara y se la enseñara, porque debo comenzar por declarar que en mi calidad de economista, yo hoy día me siento profundamente defraudado por el modo en que mi disciplina se aplica y el modo como se enseña. Creo que hoy en día, la economía se ha mostrado incapaz de resolver realmente los problemas que por último fueron los que le dieron origen para tener el derecho de ser una disciplina. SIGUE LEYENDO…
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