Por Luis Miranda
Han pasado por lo menos cuatro años desde que inicio el actual colapso financiero. Ya en 2008, cuando la crisis ya estaba tomando forma, los bancos apoyados por las instituciones financieras internacionales como el FMI, el Banco Mundial, el Banco de Europa, el Banco de Inglaterra y la Reserva Federal de EE.UU. no dudaron en calmar los ánimos diciendo que los primeros signos de un colapso financiero mundial no eran nada de qué preocuparse. Todo era una tos leve, dijeron. Pero a medida que pasaba el tiempo, aquellos que advirtieron sobre la depresión económica fueron reivindicados. Las previsiones de una crisis local, regional y mundial fueron lamentablemente confirmadas.
Hoy, cuatro años después de que los bancos reconocieran la existencia de una “situación difícil” debido a la acumulación de la deuda soberana, hemos confirmado una y otra vez, que la amenaza de un colapso financiero mundial es mayor que nunca, y que es sólo una cuestión de tiempo antes de que más países se declaren en quiebra. La crisis no comenzó con Grecia, como muchos nos quieren hacer creer. No comenzó tampoco con Islandia. De hecho, Islandia hizo lo que tenía que hacer con el fin de limpiar su propia casa. El colapso comenzó desde el momento en que se les permitió a los banqueros jugarse las inversiones en productos financieros falsos que ellos inventaron para atraer a las naciones con la excusa de que tendrían ganancias rápidas y fáciles.SEGUIR LEYENDO…
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