Aunque antes de la crisis no era evidente que Estados Unidos, Europa y Japón ya eran Países ricos altamente endeudados (PRAE), la realidad fue que después del 2007 todos comenzaron a sentir los impactos de su alto nivel de endeudamiento privado y público. La dimensión del problema del 2007 en adelante fue menos evidente para Estados Unidos, que con una altísima deuda interna por consumo, no se esperaba que fuera a entrar en una
espiral contractiva marcada. Se pensó que habría un ajuste en las cuentas hipotecarias y se retomaría el camino del crecimiento. No fue así. Lo difícil es que EEUU ha optado por la política del avestruz para no espantar a las expectativas. Dicen un dato de crecimiento económico y luego lo corrigen para abajo y entonces cuando tres trimestres después miras los datos, sale otra historia. Los ajustes de crecimiento económico más recientes son los
siguientes: “Del cuarto trimestre de 2007 al primer trimestre de 2011, el verdadero PIB disminuyó en un tasa promedio anual del 0.2 por ciento. En las estimaciones antes publicadas, el verdadero PIB había aumentado en una tasa promedio anual del 0.2 por ciento.” (…) Continua Leyendo…
Economista peruano, trabaja en el Instituto de Investigaciones
Económicas de la UNAM, México. Es presidente de ALAI y coordinador del Observatorio Económico de América Latina (OBELA) *
Editor del Norte















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